Iter Criminis. Camino del Delito

Por Cristina Sanz Sánchez, periodista

El Diablo en el Prado. Ficha de ‘Adán y Eva’ de Durero

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Durero_Adan y Eva

Durero, Alberto.

(Nüremberg 1471 – 1528)

Adán y Eva.

Fecha de la obra: 1507

Óleo sobre tabla.

Adán: 209 x 81 cm.

Eva: 209 x 80 cm.

Museo del Prado.

Alberto Durero fue una de las personalidades claves del mundo germánico de finales del siglo XV y principios del XVI. Su espíritu científico y humanista lo convirtió en protagonista de la vida cultural de su ciudad, Nüremberg. Su arte destacó tanto el área de la pintura como en la del grabao y al final de su vida escribió sobre sus investigaciones en estos campos, publicando tratados y ensayos.

Las obras fueron realizadas en el año 1507, después de que el pintor regresase de segundo viaje a Venecia. Y denotan tanto el origen germánico de su arte, como las influencias adquiridas en el norte de Italia. Son cuerpos de canon alargado, a los que las piernas cruzadas de ella y el paso insinuado de él, imprimen gran sensación de ligereza, como de formas levantadas del suelo. Para el rostro masculino, Durero eligió una expresión de viveza y movilidad que se opone al femenino. Otra diferencia son los matices de los cuerpos de los Santos Padres, Adán está representado con tonos cálidos y con Eva tonalidades frías.

El texto bíblico del Génesis le sirvió a Durero como mero pretexto para plasmar en la práctica sus nuevos conocimientos y planteamientos a la hora de pintar. Son dos tablas independientes que representan a la primera pareja humana según la tradición juedo-cristiana. Aunque están separadas físicamente, están concebidas con un sentido unitario. Un elemento de unión entre las figuras es la rama de manzano que Adán sostiene cubriendo su sexo, continuando en una curva con la misma que hace lo propio sobre Eva, signo inequívoco de que el pecado les aguarda. Pero el artista germano no quiso representar la caída de los protagonistas del Pecado Original, que quedaba simbolizado en la actitud de los personajes y los motivos que les acompañan.

Adán sujeta con su mano izquierda una rama del manzano del pecado, mientras Eva se encuentra junto al Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, en el que se enrosca la serpiente tentadora que le ofrece la manzana del pecado. Ésta es uno de los elementos más naturalista de la obra.

Los dos impresionantes desnudos del primer hombre y la primera mujer se disponen sobre fondos neutros, sin más acotación realista que el suelo natural y en el caso de Eva, el Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal con la serpiente.

El gesto de fascinación de Adán, cuya boca entreabierta describe la emoción del deseo mientras dirige su mirada hacia Eva, adelanta el nacimiento del deso y la lujuria que tuvo como consecuencia el Pecado Original. El dibujo es impecable como siempre lo fue en Durero, tran gran dibujante como grabador.

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CristinaSanz

Autor: CristinaSanz

Periodista de la Crónica Negra y el Social Media pasando por Radio Nacional de España. "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco". Scaramouche, Rafael Sabatini.

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