Iter Criminis. Camino del Delito

Por Cristina Sanz, periodista

El Diablo en el Prado. Capítulo VI. El último escenario: Juicio Final (Parte I)

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ICONOGRAFÍA DEL DIABLO EN LA PINTURA DEL MUSEO DEL PRADO

CAPÍTULO VI. EL ÚLTIMO ESCENARIO: JUICIO FINAL (PARTE I)

 

La entrada anterior a ésta es Capítulo V.I. Otras fuentes: la Leyenda Dorada

“El Diablo no podía vencer y él lo sabía, sabía que estaba condenado, que nunca podría ser igual que Dios y que terminaría por ser derrotado. San Juan nos lo cuenta así: ‘Vi un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; después de esto debe ser desatado por un poco tiempo’ (Ap 21, 1-3). Y volvió para seducir a las naciones de Gog y Magog y llevarlos a las armas, pero no por mucho tiempo: ‘El Diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos’. El lago de fuego y azufre es el infierno, hogar de Lucifer. Ésta es su condenación final, porque su destino es el fuego eterno preparado por Dios para el Diablo y sus ángeles.

Juicio FInal de Miguel Ángel. Capilla Sixtina, s. XVI.

Juicio FInal de Miguel Ángel. Capilla Sixtina, s. XVI.

Tras este episodio, el Juicio Final, último escenario bíblico en el que aparece el personaje que nos ocupa, representa una de las bases de la religión cristiana, que es la creencia en otra vida más allá de la muerte. En ella los justos serán premiados con la vida eterna en el cielo y los pecadores con el eterno sufrimiento en el infierno. En la vida eterna en el cielo y los pecadores con el eterno sufrimiento en el infierno. El premio o castigo que obtendrá cada uno se decide de modo definitivo en el Juicio Final cuando el mundo acabe. En ese momento se producirá la segunda venida de Cristo para ejercer como juez en el Juicio.

La iconografía de este pasaje está ya fijada entre los siglos XIII y XIV, pero con algunas variaciones por la influencia de la Leyenda Dorada, la Divina Comedia de Dante y el Teatro de los Misterios (Réau, Louis Iconografía del arte cristiano. Iconografía de la Biblia. Nuevo Testamento, p. 753). De la obra de Dante se tomará el hecho de que el Anticristo se intentará hacer pasar por el Mesías. Las principales fuentes de esta escena es el Apocalipsis de San Juan y el Evangelio de San Mateo, que nos dan cuatro elementos diferentes: Cristo Juez, la Resurrección de los Muertos, el Pesaje de las Almas y la Separación de los Elegidos de los Réprobos repartidos entre el Paraíso o el Purgatorio y el Infierno.

El Pesaje de las Almas o la Psicostasia es el elemento que más nos interesa para nuestro estudio. Este pesaje llevado a cabo por el arcángel San Miguel con una balanza, suele estar completado con las imágenes de demonios que ayudados por ganchos intentan desequilibrar la balanza a su favor; incluso en algunas obras podemos ver al mismísimo Satanás intentando realizar el engaño y a Miguel pinchando con una lanza a los demonios.

Pesaje del alma del Libro de los Muertos egipcio. Papiro Ani, aprox. año 1300.

Pesaje del alma del Libro de los Muertos egipcio. Papiro Ani, aprox. año 1300.

Los precedentes iconográficos a esta imagen del juicio posterior a la muerte realizado mediante una balanza en la que se pesan las acciones del difunto provienen del antiguo Egipto. En el Libro de los Muertos, ilustrado en numerosas ocasiones por el arte egipcio, se describe el pasaje ante el tribunal de los dioses presidido por Osiris, dios del mundo de los muertos, en una balanza manejada por Anubis. Horus conducía al difunto en presencia de Osiris, Anubis vigilaba el fiel de la balanza y Thot registraba, con la ayuda de sus útiles de escritura, el resultado del juicio. Allí se determina su el difunto no había causado ningún mal en la tierra y si era merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente el corazón -sede de la voluntad y la memoria- y el contrapeso de la balanza era la diosa de la justicia y la verdad, Maat (Roy, Willis Mitología. Guía ilustrada de los mitos del mundo, p. 55). La función de Anubis fue atribuida al Arcángel cristiano. También en Grecia se conocía la psicostasis desde fechas tempranas. En el mundo romano se personificaba la justicia con la balanza.

De todas formas, el Arcángel no suele aparecer con gran frecuencia en las representaciones artísticas con la balanza. En la Edad Media, esta balanza perduró más con la imagen romana de la Justicia, relacionándose en el arte carolingio con el emperador, En el Apocalipsis hay una referencia. Cuando se abre el tercer sello aparece uno de los Jinetes del Apocalipsis montado sobre un caballo negro que representa el hambre y porta una balanza. Pero en este caso no es singo de justicia, sino que la intención es emularla”.

En la próxima entrada, la segunda parte de este capítulo dedicado al Juicio Final.

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Cristina Sanz Sánchez

Autor: Cristina Sanz Sánchez

Periodista de Crónica Negra y Judicial. Especialista en Comunicación Corporativa y Social Media, pasando por Radio Nacional de España. "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco". Scaramouche, Rafael Sabatini.

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