Iter Criminis. Camino del Delito

Por Cristina Sanz, periodista

El Diablo en el Prado. Ficha del ‘Aquelarre’ de Goya

| Sin comentarios

Share Button

Goya_Aquelarre

Goya y Lucientes, Francico José de

Aquelarre (escena sabática).

(Fuendetodos, Zaragoza 1764 – Burdeos 1828)

Fecha de la obra: h. 1820-1828

Pintura mural pasada a lienzo.

140 x 438 cm.

Museo del Prado.

El Aquelarre formaba parte de la serie compuesta por catorce obras, llamadas pinturas negras, que Goya realizó en las paredes de la denominada Quinta del Sordo entre los años 1820 y 1824. Se encontraba emplazada sobre la pared más larga del comedor de la planta baja, conocida por su temática general como “sala de Saturno”, en el que le acompañaban Leocadia, Dos viejos, Saturno, Judith y Holofernes, y la Romería de San Isidro. Es una de las pinturas más alterada por los restauradores.

Después de la muerte de Goya, Antonio Brugada realizó un inventario de estas obras y puso una serie de nombres para cada una de ellas. Nombres que en algunos casos fueron completados o cambiados posteriormente por la crítica especializada. Brugada tituló esta pintura El Gran Cabrón, considerado como su título real goyesco.

Dentro de las pinturas negras del genio aragonés, esta obra mural gira en torno a la siniestra figura del Diablo en forma de gran macho cabrío que parece inmerso en la sombra. Una muchedumbre de formas humanas grotescas, con facciones bestiales, se abren en semicírculo para escuchar atentamente la locución de Satanás. Dejan en un lateral a un delicado personaje femenino con manto oscuro y manguito, que sin duda tiene una significación especial; varios autores apuntan que tal vez representa su ceremonia de iniciación para convertirse en bruja.

A la derecha del Diablo está su ayudante, una bruja de facciones animalescas y manto blanco -en contraste con el negro de Satán-, junto a frascos, botellas, una cesta y una caja; instrumentos que se utilizan en la celebración de una ceremonia satánica, que se desarrollaría a continuación. Todos los rostros muestran sorpresa, miedo y expectación.

Aquelarre (escena sabática) guarda todas las características de esta serie de pinturas del artista de Fuendetodos: la paleta oscura, contrastada y reducida, violencia y expresionismo. El tema tétrico, misterioso y sobrenatural de la obra, acrecienta el espíritu de todas las pinturas de la Quinta del Sordo.

Posts de mi tesina “Iconografía del Diablo en la pintura del Museo del Prado”: El Diablo en el Prado. Capítulo I: Elegir la forma para hacer el mal (Parte I) / Conclusión de una tesina

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2015 Cristina Sanz

Artículos relacionados

Cristina Sanz Sánchez

Autor: Cristina Sanz Sánchez

Periodista de Crónica Negra y Judicial. Especialista en Comunicación Corporativa y Social Media, pasando por Radio Nacional de España. "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco". Scaramouche, Rafael Sabatini.

Deja un comentario

Los campos requeridos estan marcados con *.


Social Media Integration by Acurax Wordpress Developers
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On LinkedinCheck Our Feed