Iter Criminis. Camino del Delito

Por Cristina Sanz, periodista

¡Iter Criminis cumple un año! El Diablo en el Prado, para celebrarlo

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Queridos lectores, estoy orgullosa de celebrar el primer aniversario de Iter Criminis Blog. Ha sido un año apasionante y por ello quiero compartir con vosotros mi trabajo fin de carrera, mi Tesina, con el origen de todo el mal en el mundo… Al menos al personaje que señalan ciertas religiones. “Iconografía del Diablo en la Pintura del Museo del Prado” es mi Tesina y fue calificada en 2004 por el tribunal de la Universidad San Pablo CEU con un 9, así que espero que os guste y si por si algun@ se lo pregunta: soy atea o agnóstica, según con el pie con el que me levante cada día, pero siempre me ha fascinado el arte sacro.

Esta fue mi imagen de portada, un precioso grabado del siglo XVII de Vicente Carducho titulado “Demonio huyendo” que, obviamente, está en nuestro maravilloso Museo del Prado.

 

"Demonio huyendo". 1632. Vicente Carducho

“Demonio huyendo”. 1632. Vicente Carducho

 

Y aquí mi introducción a un trabajo que me enseñó a investigar junto a grandes investigadores en la Biblioteca Nacional y entre montañas de libros (algo que por desgracia se está perdiendo, ese placer de pasar las hojas), fuentes de todo tipo y sobre todo, a que creciese aún más mi amor por el arte tras incontables horas de recorrer el Prado. De hecho os confieso que a punto estuve de hacer Historia del Arte antes que Periodismo. Espero que os guste y perdonad por el plural mayestático, ya sabéis que es típico en el ambiente académico. Quizás algún día haga caso a mi directora de Tesina y me anime a hacer el doctorado continuando con este trabajo 🙂

ICONOGRAFÍA DEL DIABLO EN LA PINTURA DEL MUSEO DEL PRADO

“El ser que nació como resultado de los esfuerzos de la mente humana por dar una explicación lógica al mal que nos rodea, el diablo, es el objeto de nuestro estudio. Llegó sin avisar, como una evidencia, como alguien a quién todo el mundo conoce, cuando el Antiguo Testamento nos había dejado la imagen de un Satán discreto pero potencia del mal. Posteriormente, desde el Nuevo Testamento hasta la literatura ajena al mundo cristiano, se nos dieron apuntes sobre cómo se podría formar el rostro del diablo, pero la imaginación tenía que hacer el resto. En el presente trabajo hemos querido realizar una aproximación a la iconografía de este personaje, tan discutido e imprescindible, para comprender las principales religiones dualistas y especialmente la cristiana, en las obras del Museo del Prado.

El carácter ambiguo de este ser sobrenatural se refleja perfectamente a lo largo de la historia. Desde sus orígenes, las vacilaciones de los artistas se han dividido entre representar un personaje magnífico y seductor o un horrible y terrorífico monstruo. Esto ha constituido una de las principales dificultades a la hora de realizar el estudio que presentamos, ya que existe una importante laguna bibliográfica especializada en la iconografía de Satán, además de ser un tema controvertido que cada autor aborda desde su propio punto de vista, en muchos casos.

Elegimos como campo de trabajo el Museo del Prado por ser la pinacoteca más importante de España y por ofrecernos obras de numerosos artistas y periodos artísticos que pudiesen ilustrarnos sobre la evolución iconográfica de Satán. A lo largo de nuestro estudio nos dimos cuenta de que esta acotación resultaba ser insuficiente. En el Prado escasean las imágenes del infierno, y por lo tanto del diablo, sobre todo porque no disfruta de muchas obras medievales y góticas, periodos artísticos en los que se representó profusamente al Maligno y su mundo. Aun así, hemos podido acercarnos a la evolución iconográfica del diablo a lo largo de la Historia del Arte con los diversos ejemplos que hemos encontrado en el museo.

"El Diablo los junta" 1825. Francisco de Goya

“El Diablo los junta” 1825. Francisco de Goya

Al estudiar la imagen del diablo, sus hordas y el infierno, hemos puesto también especial atención en analizar la evolución estética del arte a lo largo de la historia. El progreso representativo de este tema tan fascinante y a la vez complejo ha ido a la par con la propia Historia del Arte, influenciada en la mayoría de los casos por variables históricas, sociales, políticas, culturales y económicas. Nuestro personaje se adaptó a estas mismas variables, con lo que en cada periodo artístico podemos observarle con distintas formas,pero con algunas características que se han mantenido invariables a lo largo de los siglos.

Quisimos comenzar nuestro trabajo dando una imagen lo más completa posible de la evolución de la iconografía del diablo a lo largo de la historia y periodos artísticos. También explicamos sus principales fuentes iconográficas a razón de poder continuar la lectura del estudio con los datos imprescindibles para comprender las distintas imágenes diabólicas que comentamos. En los capítulos siguientes hemos tomado como columna vertebral del trabajo las apariciones de Satán que describe la Biblia, por estricto orden cronológico. Obvia decir que las obras de inspiración cristiana nos ofrecen algunas de las más hermosas representaciones del Diablo y sus hordas, así como del infierno. Es imposible estudiar la figura de Satán sin tener en cuenta el Cristianismo, por ello hemos decidido basarnos en la Sagrada Escritura como eje de todo el trabajo, pero sin olvidar los textos imprescindibles fuera de esta obra.

Nuestra metodología de trabajo se ha basado en acudir al Museo del Prado en numerosas ocasiones con el fin de determinar las obras que mejor nos podían servir para nuestro estudio (Nota Actual: En 2004, desde entonces el Prado tiene más obras con esta temática). También hemos acudido a la Biblioteca Nacional para vaciar la bibliografía más importante e imprescindible referida al Diablo y las obras donde se haga referencia sin ser el protagonista de la obra ya que, como ya hemos apuntado, existe un importante vacío bibliográfico en lo que respecta al Diablo en el arte. Por último, hemos consultado grandes obras de la Literatura Universal que se han ocupado en la figura de Satán, fijándonos especialmente en la “Divina Comedia” de Dante Alighieri“.

Espero que os haya gustado este aperitivo. En la próxima entrada comenzaré con el Capítulo I. Elegir la forma para hacer el mal.

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Cristina Sanz Sánchez

Autor: Cristina Sanz Sánchez

Periodista de Crónica Negra y Judicial. Especialista en Comunicación Corporativa y Social Media, pasando por Radio Nacional de España. "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco". Scaramouche, Rafael Sabatini.

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