Iter Criminis. Camino del Delito

Por Cristina Sanz, periodista

Perfil criminológico del "depredador de Castellón" ¿Reincidencia futura? (II)

| 1 Comentario

Share Button
El Estado debió no darle la libertad condicional a Joaquín Ferrándiz Ventura por su primera violación. La cometió sobre una niña de 17 años que circulaba por Castellón en una Vespino. El que después sería conocido como el asesino del círculo, atropelló a la joven dejándola herida sobre la calzada. Otros conductores se acercaron a socorrerla, pero Ferrándiz es el que se ofrece para llevarla al Hospital. Una vez que la chica montó en su coche y se ocultaron de la carretera, él la ató, le tapo la boca con un trapo, la violó utilizando un vibrador y después, aunque parezca increíble, la dejó en el Hospital. El informe médico demostró que la joven no pudo ser penetrada así que Joaquín la golpeó hasta que, al final, logró utilizar el vibrador. Él nunca reconoció esta violación aunque ella le describió físicamente con gran detalle.
Como explicó el doctor Vicente Garrido, -os dejo aquí la primera parte de esta entrada– con este caso lo que se debería haber hecho es un estudio del sujeto en le prisión y no que estuvo en la cárcel, comportándose como un perfecto psicópata integrado, y recibido por multitudes a su salida tras cumplir 6 de los 14 años a los que fue condenado.
Enciclopedia de los asesinos en serie, en su capítulo dedicado a Joaquín Ferrándiz.
Tras los asesinatos cometidos en Castellón, Ferrándiz volvió a ingresar en prisión y sólo reconoció la primera violación tras cometer los crímenes; entonces salió “rabioso” de la cárcel por haberle “pillado por tonto”. Tres meses después de su salida del penal por el caso de la joven de la Vespino, el depredador de Castellón asesinó a su primera víctima, Sonia Rubio, estudiante de Filología de 24 años.
Tras este caso, los agentes del Cuerpo Nacional de la Policía y de la Guardia Civil comenzaron a especializarse como perfiladores, pero los perfiles que se realizan tienen un carácter propabilístico -el doctor Vicente Garrido hizo alusión a la falta de veracidad de la serie estadounidense “Mentes Criminales”– y desde los asesinatos de Ferrándiz no hemos dejado de tener asesinos seriales. En la actualidad, Joaquín cumple condena –69 años de cárcel por el asesinato de cinco mujeres– en el Centro Penitenciario de Castellón donde es considerado un preso modélico.
En España se cree que la mayoría de los delincuentes, incluso violadores y reos con delitos de sangre, pueden reinsertarse en la sociedad, aunque los asesinos seriales no responden a tratamiento alguno. En cambio, en Estados Unidos no creen tanto en la reinserción: en este tipo de casos, el preso fallece en un centro penitenciario o es condenado a muerte.
¿Qué opináis sobre la reinserción en casos como este?
Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2013 Cristina Sanz

Artículos relacionados

Cristina Sanz Sánchez

Autor: Cristina Sanz Sánchez

Periodista de Crónica Negra y Judicial. Especialista en Comunicación Corporativa y Social Media, pasando por Radio Nacional de España. "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco". Scaramouche, Rafael Sabatini.

Un Comentario

  1. Pingback: Reincidencia en agresores sexuales y el segundo violador del Eixample [Estudio] – Nota Criminal

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.


Animated Social Media Icons by Acurax Wordpress Development Company
Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.
A %d blogueros les gusta esto:
Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On Google PlusVisit Us On LinkedinCheck Our Feed